A continuación se desarrollarán cada uno de los
factores explicando su razón de ser y los riesgos que
los mismos acarrean.
1. Falta
de experiencia. La carencia de experiencia tanto en la administración
de pymes, como en la actividad que se ha de desarrollar comporta
un elevadísimo riesgo para los pequeños propietarios.
Carecer de experiencia constituye en sí la base fundamental
de todas las demás causas que llevan al fracaso. Es
necesario volver a subrayar el hecho de que no basta con contar
con experiencia en materia de negocios, además es necesario
contar con experiencia en el ramo en particular a la cual
se dedique.
2. Falta
de dinero/capital. Es fundamental contar con la suficiente
cantidad de fondos que hagan innecesario por un lado la solicitud
de préstamos, y por otro contar con lo necesario para
desarrollar las operaciones básicas que la actividad
en cuestión requiere. Así por ejemplo cierto
tipo de actividades requieren de egresos fijos mensuales,
como lo es el caso de la publicidad en diarios por parte de
los negocios inmobiliarios, no disponer de los suficientes
fondos para amparar dichos egresos hasta tanto las operaciones
propias de la pyme permitan abonarlos sin mayores problemas,
es de fundamental importancia para ocupar un lugar en el mercado.
3. Mala
ubicación. La ubicación suele ser un factor
no tenido debidamente en cuenta a la hora de comenzar determinadas
actividades. Ella tiene suma importancia en cuanto a la facilidad
de estacionamiento para los clientes, las características
del entorno, las especialidades propias de la zona, los niveles
de seguridad del lugar, la cantidad de personas que pasan
por el lugar, los niveles de accesibilidad entre otros. Ubicarse
en el lugar incorrecto en función de la actividad constituye
desde un principio un problema. Ubicarse en el mejor lugar
comporta mayores gastos en concepto de alquiler y menores
niveles de gastos en publicidad; razones éstas, como
las anteriormente mencionadas que deben evaluarse convenientemente
a la hora de evitar inconvenientes para el desarrollo de las
futuras operaciones de la pyme.
4. Falta
de enfoque. La ausencia o escaso nivel de enfoque constituye
uno de las principales causas de fracasos. Querer serlo todo
para todos es algo insostenible en el tiempo. Ello está
motivado en la incapacidad de atender eficaz y eficientemente
todos los rubros y clientes, debido a no contar ni con los
recursos humanos, ni materiales, ni dirigenciales para atenderlos
de manera óptima. Generalmente ésta falta de
enfoque lleva entre otras cosas a un mal manejo de inventarios,
donde se acumulan artículos de baja rotación
que aparte de reducir los niveles de rentabilidad, quitan
liquidez a la pyme.
5. Mal
manejo de inventarios. Relacionado al punto anterior, como
así también a la carencia de información
relevante y oportuna, lleva a la pyme a acumular insumos y
productos finales, o artículos de reventa en una cantidad
y proporción superior a la necesaria. Este punto se
relaciona también muy directamente con los altos niveles
de desperdicios y despilfarros.
6. Excesivas
inversiones en activos fijos. Querer hacer efectos demostrativos
mediante costosos gastos en remodelaciones, y máquinas
por encima de las necesidades y capacidades inmediatas de
la pyme. Estos gastos en activos fijos quitan capacidad de
liquidez. Muchas veces lo que pretende el pymerio es tener
lo último en materia tecnológica sin saber bien
porqué. Sólo contando con importantes fondos
propios, y estando motivados ellos en un efecto directo sobre
los niveles de ingresos, estará justificados tales
tipos y niveles de gastos.
7. Falencias
en materia de créditos y cobranzas. No basta con diseñar
buenos productos y servicios, tener buena atención
a los clientes y consumidores, producir de manera excelentes
los productos o servicios, y venderlos en buen numero y buen
margen de rentabilidad, es fundamental en caso de vender a
crédito seleccionar convenientemente los clientes,
sus límites crediticios, los plazos de pago y gestionar
correctamente las cobranzas. No hacer correctamente éstos
últimos pasos llevará a la pyme a una situación
de peligrosa iliquidez. Estos aspectos están directamente
vinculadas con otras falencias de la pyme como son la falta
de sistemas confiables de información interna y la
falta de adaptación al entorno.
8. No
contar con buenos sistemas de información. La información
inexacta, poco confiable y fuera de tiempo, llevará
a no adoptar las medidas precautorias a tiempo, además
de dar lugar a pésimas tomas de decisiones. Este es
un aspecto fundamental a la hora tanto de evaluar el control
interno, como el control de gestión y presupuestario.
Ejemplo: en una pyme de con máquinas o rodados es de
fundamental importancia un sistema de información que
permita realizar el mantenimiento preventivo de forma tal
de evitar daños en dichos activos. Las pymes que carezcan
o posean información poco precisa y / o fuera de tiempo,
o que contando con ella, la misma se limite a datos patrimoniales
y financieros, dejando de lado datos de carácter operativo,
vinculados a los procesos y niveles de satisfacción
de los clientes, tendrá graves inconvenientes a la
hora de adoptar decisiones efectivas, dejando a la competencia
mejor informada la capacidad de quitarle participación
en el mercado. El éxito en los negocios depende, entre
otras cosas, de una buena gestión de su dinero, su
tiempo y el activo físico de la pyme. Además,
como pymerio, deben elaborarse planes, trazarse estrategias
y motivar al personal. Para todo ello es fundamental contar
con información. Es importante que el pymerio comprenda
cómo la información, tanto financiera como de
otra índole, es recopilada, analizada, almacenada y
entregada a los efectos de tomar decisiones que garanticen
la buena marcha de la firma.
9. Fallas
en los controles internos. Las falencias en los controles
internos es fundamental tanto a la hora de evitar los fraudes
internos, como externos. Una importante cantidad de pymes
quiebran todos los años producto de los fraudes. Este
es un punto vinculado directamente con las falencias en materia
de seguridad. Cabe acotar además que al hablar de controles
internos no sólo estamos haciendo referencia a evitar
fraudes, también se trata de evitar la comisión
de errores o falencias que lleven a importantes pérdidas
para la pyme, como podría ser los errores en materia
fiscal.
10. Mala
selección de personal. No elegir al personal apropiado
para el desarrollo de las diversas tareas que se ejecutan
en la pyme, ya sea por carencia de experiencia, aptitudes,
actitudes o carencias de orden moral pueden acarrear pérdidas
por defraudaciones, pérdidas de clientes por mala atención,
e incrementos en los costos por improductividades, aparte
de poder llegar a generar problemas internos con el resto
del personal o directivos por motivos disciplinarios.
11. Falencias
en política de personal. Las fallas en materia de selección,
dirección, capacitación, planificación
de necesidades, motivación, salarios, premios y castigos
lleva con el transcurso del tiempo a disminuir tanto la productividad
del personal, como la lealtad de estos para con la pyme, lo
cual es motivo de aumento en la rotación de personal
con sus efectos en los costos de selección y capacitación,
niveles de productividad y satisfacción del cliente,
y como resultante de todo ello caída en la rentabilidad.
12. Fallas
en la planeación. Producto tanto de la falta de experiencia
y / o de la ausencia de capacidades técnicas puede
llevar al pymerio o directivo a no fijar correctamente los
objetivos, no prever efectivamente las capacidades que posee
la pyme y aquellas otras que debe conseguir, desconocer las
realidades del entorno y las posibilidades reales de la pyme
dentro de su ámbito de acción. Debe recordarse
una famosa frase que al respecto dice "Quien no planifica,
planifica para el desastre". Es de importancia fundamental
conocer cuales son las demandas o necesidades de los consumidores,
y nuestra capacidad para cubrirlas, o dicho de otra forma,
debemos conocer la real potencialidad de nuestros productos
o servicios.
13. Graves
errores en la fijación de estrategias. Vinculadas directamente
al punto anterior implica la comisión de graves falencias
a la hora de fijar y / o modificar la misión de la
pyme, su visión, los valores y metas, como así
también reconocer sus fortalezas y debilidades, y las
oportunidades y amenazas cambiantes en el entorno. De igual
modo implica no evaluar los cambios en las capacidades y potencialidades
de sus clientes, proveedores, competidores actuales, posibles
nuevos competidores y proveedores de bienes y servicios sustitutos.
No cambiar las estrategias del negocio en función a
los cambios producidos en el entorno pueden llevar a la pyme
a su ruina. Ello implica la necesidad de monitorear de manera
continua los cambios a nivel económico, social, cultural,
tecnológico, político, y legal.
14. Falta
o ausencia de planes alternativos. Limitarse a un solo plan,
no tomando la precaución de analizar y redactar planes
alternativos o de contingencia ante posibles cambios favorables
o desfavorables en el entorno, llevarán a la pyme a
no aprovechar las circunstancias y tardar en reaccionar ante
los sucesos.
15. Falta
o falencias en el control presupuestario y de gestión.
La nueva realidad hacen necesario más que nunca hacer
un seguimiento constante de la actuación de la pyme
mediante un efectivo control de gestión, además
de presupuestar convenientemente de manera tal de mantener
en todo momento la situación bajo control. Dentro de
éste factor de riesgo debemos mencionar claramente
los errores de previsión. Este puede dar lugar a un
exceso de inversión o gastos previendo ingresos o ventas
que luego al no tener lugar ocasionan graves desequilibrios
patrimoniales y financieros para la pyme.
16. Graves
fallas en los procesos internos. Altos niveles de deficiencia
en materia de calidad y productividad, sobre todo si no están
acordes con los niveles del mercado y de la competencia, llevará
a elevados costos y perdida de clientes.
17. Problemas
de comercialización. Los mismos tienden a dificultar
y hacer poco rentables inclusive a los mejores productos y
servicios que se tenga en oferta. Planificar debidamente los
sistemas de comercialización y distribución,
gestionando debidamente los precios, publicidad y canales
de distribución es de importancia fundamental.
18. Problemas
de materias primas. La dependencia de determinadas materias
primas o productos, los cuales por diversas razones puedan
ser difíciles o costosas de adquirir, pueden impedir
el normal desenvolvimiento de las actividades de la pyme.
19. Ausencia
de políticas de mejora continua. Creer que con los
éxitos y logros del pasado puede seguir obteniéndose
resultados positivos en el presente y en el futuro es uno
de los más graves errores. Tanto los productos y servicios,
como los procesos para su generación deben ser mejorados
de manera continua, sobre todo en éste momento de mercados
globalizados donde se ven expuestos a la competición
con pymes de otras naciones, las cuales tienen una clara estrategia
de mejora continua sacando el máximo provecho de la
curva de experiencia.
20. Falta
de capacitación del pymerio y directivo. Lleva a desconectarse
del entorno, en cuanto a lo cambios de gustos, servicios y
requerimientos del entorno, aparte de los cambios tecnológicos.
Es una forma de adormecimiento intelectual.
21. Altos
niveles de desperdicios y despilfarros. Ellos llevan por un
lado a mayores costes con la consecuente pérdida de
competitividad. Por otro lado éstas falencias redundan
en una reducción del flujo de fondos, e inclusive llegar
a pasar a un flujo de fondos negativos. El no detectar las
falencias propias de los procesos y actividades, que generando
costes no agregan valor para el cliente son factores que condicionan
la marcha de la pyme. Entre los principales desperdicios tenemos:
sobreproducción, exceso de inventarios (de insumos
y productos en proceso), falencias de procesamiento, excesos
de transportes internos y movimientos, fallas y errores en
materia de calidad, scrap, actividades de corrección,
actividades de inspección, tiempos de espera excesivos,
roturas y reparaciones de maquinarias, tiempos de preparación,
errores de diseño.
22. Graves
errores en materia de seguridad. Con ello hacemos referencia
a la gestión del riesgo por un lado, o sea todo lo
atinente a la contratación de seguros, tanto por incendios,
como por riesgos ante terceros, o por falta de lealtad de
empleados y directivos. No menos importante son los seguros
por riesgos climatológicos (granizo) o aquellos que
tiene relación con el tipo de cambio (ello resulta
fundamental sobre todo cuando se poseen deudas en moneda extranjera).
Por otro lado es de suma importancia prevenir tanto los robos
y fraudes de carácter interno, como externo. Cuando
de proteger bienes se trata es también trascendental
la protección de marcas y fórmulas.
23. Graves
falencias a la hora de resolver problemas y tomar decisiones.
La falta de definición del problema, o lo que es más
grave aún su no detección, el no detectar las
causas del mismo, la incapacidad para generar soluciones factibles,
y la falta de capacidad para su puesta en ejecución,
lleva en primer lugar a no solucionar los problemas, o a solventar
momentáneamente sólo los síntomas, o
bien a que al no dar solución a los mismos estos persistan
en el tiempo y se agraven. Una gran mayoría de los
pymerios actúan por impulso, intuición o experiencia,
careciendo de un método sistemático para dar
solución a los problemas y adoptar decisiones de manera
eficaz y eficiente. Ello es algo que también debe ampliarse
a una gran mayoría de los profesionales que los asesoran.
24. La
resistencia al cambio. Aplicable ello tanto a empleados y
directivos, pero sobre todo al propietario, quién subido
al podio por sus anteriores triunfos cree que los logros del
pasado servirán eternamente para conservar su cuota
de mercado y satisfacer plenamente a clientes y consumidores
de manera eficaz.
25. Incapacidad
para consultar. Vinculado al punto anterior, es la posición
del propietario o directivo quien creyendo saberlo todo no
consulta o lo hace a quién no corresponde. Así
tenemos al propietario consultando de todo y para todo a su
contador, se trate de política de precios, procesos
internos, logística o marketing.
26. Excesiva
centralización en la toma de decisiones. En este caso
el directivo o propietario se convierte por falta de delegación
y ante los tiempos que tarda en adoptar decisiones críticas
en un verdadero "cuello de botella" para la organización.
Esta conducta además desmotiva al personal, alejando
a este del compromiso. Cabe recordar al respecto que "no
hay compromiso sin participación".
27. Mala
administración del tiempo. Los pymerios que triunfan
de la mejor manera, saben muy bien que el tiempo que pasa
no retorna jamás. Alguien que no quiere correr el riesgo
de fracasar en sus negocios debe proceder de manera tal de
no desperdiciar ninguno de los sesenta minutos de cada hora.
La organización, la planificación y el respeto
de los plazos fijados son las claves de una buena administración
del tiempo.
28. Mala
gestión financiera en materia de endeudamiento y liquidez.
Contraer deudas de corto plazo para inversiones de largo plazo,
o la adquisición de mercaderías, o bien depender
de líneas crediticias no adecuadas para financiar la
cartera crediticia suele terminar de manera nefasta para la
marcha de la pyme.
Debe tenerse muy en cuenta la real capacidad de venta sin
caer en excesos de optimismo, de igual forma no deberán
realizarse grandes inversiones sobre la base de financiación
bancaria, siendo lo correcto ampliar las capacidades sobre
la base de la reinversión de las ganancias generadas
o bien mediante la participación de nuevos socios.
Debe tenerse muy en cuenta que cambios en los ciclos económicos
con la aparición de prolongadas etapas recesivas harán
caer las ventas de manera que la situación de liquidez
pasará por graves zozobras en caso de poseer deudas
con entes financieros. También es común el caso
de aquellos pymerios que viendo la posibilidad de concretar
grandes negocios aprovechando bajos precios de productos de
reventa o insumos, adquieren grandes cantidades con financiación
bancaria.
En el mercado de insumos y productos terminados suele ocurrir
algo muy parecido a lo que acontece en el mercado bursátil,
los operadores que ven a tiempo la llegada de la recesión
o caída de la demanda liquidan de la manera mas rápida
posible sus stock y cancelan sus deudas, quedándose
los menos informados con stock y deudas. De igual forma deberá
controlarse de manera estricta los flujos de fondos, verificando
que la velocidad de ingresos de fondos sea siempre superior
como promedio a la velocidad de egresos de los mismos. Establecer
un presupuesto en base a los ingresos y egresos, y adoptando
los ajustes periódicamente es fundamental, no hacer
ello implica hacer caer a la pyme en un estado de incapacidad
para continuar operando. Debe siempre guardarse una correcta
relación entre la financiación de los activos
con capital propio y con créditos comerciales y financieros.
29. Mala
gestión de los fondos. En este particular punto hacemos
mención a la utilización de fondos ajenos cuyos
costos son superiores a la rentabilidad conseguida con su
inversión, o bien a la utilización de fondos
propios en proyectos con niveles de rentabilidad inferiores
a sus costes de oportunidad.
30. Error
en el cálculo del punto de equilibrio, o operar en
una actividad con elevado punto de equilibrio. Escasos márgenes
de contribución marginal o la existencia de elevados
costos fijos llevará a la pyme a tener que realizar
elevados montos de transacciones para llegar al punto muerto
y a partir de allí obtener beneficios. Si las cuotas
de mercado a las cuales puede acceder dificultan o hacen difícil
llegar al punto muerto con comodidad, la pyme tendrá
una mayor inclinación o tendencia a generar pérdidas
que ganancias.
31. Tener
expectativas poco realistas. Vinculado al punto anterior,
y a la planificación y presupuestación / previsiones
de ventas, está la generación de expectativas
poco realistas, lo cual lleva a un exceso de gastos e inversiones,
como así también de deudas, pensando en la posibilidad
de ingresos superiores a los que realmente luego se dan. Ello
no sólo trae aparejado problemas financieros, sino
también lleva a estados depresivos y profundas caídas
en los niveles de optimismo.
32. Sacar
del negocio mucho dinero para gastos personales. Gastando
a cuenta, o bien sobre utilizando los ingresos generados en
momentos de bonanza, la falta de ahorro, y la fijación
de un costo de oportunidad para si mismo superior a lo realmente
factible lleva ineludiblemente a la pyme a su destrucción.
33. Mala
selección de socios. No encontrar socios con iguales
intereses y objetivos, hasta en oportunidades carentes de
ética o moral, y no dispuestos a trabajar duro, sumados
a una auténtica química de grupo, genera más
temprano que tarde dificultades para la continuidad de la
pyme.
34. No
conocerse a sí mismo. Es fundamental que el pymerio
reconozca sus propias limitaciones, capacidades, y sus comportamientos
habituales ante determinadas circunstancias. Reconocer ello
a tiempo permitirá no sólo evitar errores a
la hora de tomar decisiones, sino además actuar de
manera tal de poder sobrellevar los momentos difíciles
que todo negocio tiene.
35. Dejarse
absorber por las actividades agradables. Ello lleva al pymerio
a dar preferencias a los factores técnicos o comerciales
en desmedro de los administrativos y financieros, con las
consecuencias que ello acarrea. Es el claro ejemplo del mecánico,
odontólogo, o dueño de un restaurante que privilegian
su actividad, pero descuidan los aspectos de la cobranza como
así también los impositivos.
36. No
conocer los ciclos de vida de cada tipo de actividad. Llevará
a adquirir negocios que están en el techo de su ciclo,
o bien a no introducir las mejoras e innovaciones que todo
negocio necesita para evitar caer en sus niveles de ingresos
y beneficios.
37. Tener
una mala actitud. No poseer una actitud de lucha y sacrificio,
sumados a una clara disciplina y ética de trabajo impedirá
el crecimiento y sostenimiento de la pyme.
38. Nepotismo.
Dar preferencia o colocar en puestos claves a familiares por
el sólo hecho de ser tales, dejando de lado sus auténticas
capacidades y niveles de idoneidad llevan a la desmotivación
al resto del personal, como así también a una
caída en los niveles de rendimientos.
39. Mala
gestión del riesgo. Gestionar correctamente el riesgo
implica analizar: a) los atractivos de cada alternativa; b)
su mayor o menor disposición a aceptar la posible pérdida;
c) las posibilidades de éxito o fracaso de cada alternativa,
y d) el grado en que juzgue factible en cada caso aumentar
las probabilidades de éxito y disminuir las probabilidades
de fracaso gracias a sus propios esfuerzos. De tal forma en
la medida en que evalúe los riesgos debidamente en
función a los anteriores puntos evitará caer
en una mala gestión del riesgo, lo cual ampliará
significativamente sus probabilidades de fracaso.
40. No
contar con aptitudes o sistemas que le permitan descubrir
y aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado. Las
pymes que tienen buenos productos o servicios son muchas,
pero pocas pueden venderlos si no descubren y aprovechan las
oportunidades del mercado. Para ello hay que efectuar estudios
de mercado, recopilar información de diversas fuentes
y, en el caso de ciertos negocios, elegir su ubicación
con mucho cuidado. "Un pymerio necesita estar informado
sobre su mercado en todo momento".
41. El
incumplimiento liso y llano de obligaciones impositivas y
laborales. La falta de controles internos, de planificación,
el descuido o improvisación, sumados a la falta de
una correcta organización, como así también
el pensar que sólo evadiendo impuestos y trabajando
de manera irregular con los empleados, puede generar mayores
ingresos en el corto plazo, pero pone en riesgo la capacidad
de generación de beneficios sustentables en el largo
plazo.
Hacer
posible y factible la continuidad de la pyme implica verificar
sinceramente cada uno de los puntos anteriores por parte del
pymerio, adoptando las medidas correctivas necesarias.
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