La empresa Ford lo ha conseguido, pero no sin que en ella
se hayan dado los conflictos propios de una compañía
familiar. Henry Ford tenía una relación bastante
peculiar con su hijo, Edsel Ford. Se dice que la tensión
que a Edsel Ford le generaba esta relación en el trabajo,
le produjo una grave úlcera de estómago, que
finalmente lo llevó a una muerte prematura (R. Lacey,
en “El hombre y la máquina”).
En general, se entiende por “pyme familiar” a
aquella compañía que está influenciada
en su administración y gerencia por el grupo familiar
o por lazos familiares. “Durante su fundación,
diversas instancias de la familia pueden ser inscritas o contratadas.
Lo más común es que el capital sea de uno de
los cónyuges, y que con el tiempo también los
hijos entren a formar parte de la compañía”,
afirma Manuel Andrés Guerrero, del portal Gestiópolis.om.
EL FUNDADOR
Generalmente, la persona que funda una pyme suele tener mucha
energía y un carácter emprendedor. Es independiente,
tiene una gran capacidad de liderazgo. Su pyme es su creación,
y por lo tanto es parte de él, por eso trabaja duro,
es muy responsable y es capaz de transmitir su visión
a los que les rodean. Es decir, predica con el ejemplo.
En su contra, puede ocurrir que el fundador sea bastante
dominante. Puede que esta necesidad de dominar la desarrolle
después, ya que ha sido capaz de crear la pyme, y es
bastante comprensible que llegue a creer que es el único
capaz de continuarla. De aquí que desarrolle una excesiva
necesidad de control: todo tiene que pasar por sus manos,
por lo que se le dificulta enormemente la tarea de delegar
responsabilidades. Él es quien mejor conoce la organización
y, por lo tanto, se siente imprescindible. Al ser la pyme
su propia creación, es también una proyección
de sí mismo, y esto hace que le tema más al
cambio, a lo nuevo. La gestión del cambio es uno de
los grandes problemas de los negocios familiares.
Los fundadores tienen que pensar en la sucesión, y
para ello tienen que elegir, junto con otros directivos de
fuera de la familia, a los posibles candidatos. Una vez elegidos,
hay que diseñar un plan de carrera para prepararlos.
“No importa cuántos miembros de la familia estén
en la dirección y lo eficaces que sean; uno de los
puestos de la cima siempre debe estar ocupado por alguien
de fuera”, afirma el genial Peter Drucker en “La
Gestión de la Empresa Familiar”.
VENTAJAS & DESVENTAJAS
Una pyme creada y administrada por una familia, presenta
varias ventajas. Un ejemplo es que, por lo general, la sociedad
identifica al producto con la familia, ya que suele llevar
su nombre. Por esto, las pymes familiares están muy
orientadas hacia la calidad, y fomentan la responsabilidad
en el trabajo. Asimismo, los miembros de las familias han
crecido oyendo hablar del negocio, por lo que suele haber
una identificación con el mismo, lo toman como suyo
y lo cuidan mejor.
Otra ventaja es que los miembros de la familia sienten que
tienen un sitio donde desarrollar su trabajo, y esto les da
sensación de seguridad y de independencia. También
puede ayudarles a adquirir experiencia, para después
desarrollarse profesionalmente en otro sitio. Trabajar en
un negocio familiar es una experiencia que no puede vivir
todo el mundo, y que muchas familias están orgullosas
de ofrecer a sus miembros, y que se puede aprovechar.
Por otro lado, hay números verdaderamente desalentadores
con respecto al éxito de las pymes familiares. Algunos
señalan que “el 57% de las pequeñas empresas
fracasa en su primer año, y el 80% fracasa antes de
cumplir cinco años. Otros sostienen que sólo
el 5% de las pymes familiares continúa creando valor
hasta la tercera generación, y que la mayoría
de ellas vive en un verdadero caos, y le falta desarrollar
esquemas de negocio que funcionen”, sostiene Fernando
Pérez, del portal DeGerencia.com.
Las estadísticas muestran que las pymes familiares
presentan una serie de problemas específicos que dificultan
su continuidad. La probabilidad que tienen de superar la transición
entre la primera y la segunda generación es muy baja.
Así, se ha destacado que sólo tienen éxito
en la realización de la sucesión de la dirección
y de la propiedad un 30 o 40% de las empresas. Lo mismo puede
señalarse en cuanto a la probabilidad de superar la
transición entre la segunda y la tercera generación.
Por muy “normal” que sea la familia, (¿existen
las familias normales?), es una realidad que los problemas
de familia suelen contaminar a la pyme. Se trata de problemas
personales, afectivos, psicológicos, lucha de poder
entre hermanos, intereses personales, familia política…
Es muy difícil hacer una clara diferenciación
entre la familia y la pyme para los miembros que se encuentran
en ambas instituciones. De aquí que una disputa entre
hermanos sobre el tipo de comercialización de un producto,
sea más bien una repetición del conflicto que
hay entre ellos desde la infancia, que una discusión
que realmente trate sobre el tema en cuestión.
Si miembros de la familia que trabajan en la pyme, (hijos
del fundador, por ejemplo), tienen una visión diferente
del negocio, volverán loco al personal, que no sabrá
a quién dirigirse, pudiendo llegar al bloqueo.
Esto ocurre debido a que en una pyme familiar, puede ocurrir
que no se sepa quien tiene “el poder”: si un hermano,
la mujer del otro que no trabaja en la empresa, o un hijo
que ni siquiera está en el equipo directivo.
LAS MÁS VIEJAS DEL MUNDO
¿Existe alguna institución más duradera
y universal que un negocio familiar? El escritor William O’Hara,
eminente experto en esta materia, escribió esta pregunta
retórica en su más reciente libro: “Siglos
de Éxito”. Allí además brindó
la respuesta: “antes de las corporaciones multinacionales,
había pymes familiares. Antes de la Revolución
Industrial, había pymes familiares. Antes de la Iluminación
de Grecia y el imperio de Roma, había pymes familiares.
Desde mediados de los 90, una investigación realizada
por O’Hara y su socio Peter Mandel, ha compilado la
historia de las empresas familiares más viejas del
mundo. Estas son algunas de ellas y su historia:
Kongo Gumi
Empresa japonesa de construcción, fundada en el año
578, que va ya por la 40° generación de familiares
administrándola. El príncipe Shotoki trajo a
los miembros de la familia Kongo, hace más de 1400
años, para construir el templo budista de Shitennoji,
que todavía se mantiene en pie. A lo largo de los siglos,
Kongo Gumi ha participado en la construcción de muchos
edificios famosos, incluyendo el castillo de Osaka en el siglo
XVI.
Hoshi Ryokan
Empresa japonesa hotelera, fundada en 718, que va por la 46°
generación de familiares administrándola. Según
cuenta la leyenda, el dios del monte Hakusan visitó
a un sacerdote budista, y le dio a conocer la ubicación
de aguas termales. El sacerdote ordenó a su discípulo,
el hijo de un leñador llamado Garyo Saskiri, construir
y administrar un spa en ese sitio. Su familia ha dirigido
un gigantesco hotel en esa zona desde entonces.
Barone Ricasoli
Empresa italiana productora de vino y aceite de oliva, fundada
en 1141. Los barones de Ricasoli recibieron sus tierras de
la República de Florencia; actualmente, sus propiedades
ascienden a 3.600 acres. La principal línea productora
de la familia es la producción de vino.
Barovier & Toso
Empresa italiana de manufactura de cristales, fundada en 1295,
que va por la 20° generación de familiares administrándola.
La familia Barovier produce cristales finos. Los Baroviers
se unieron a la familia Toso, quienes trabajaban en la misma
línea en la isla de Murano, en 1936.
Hotel Pilgrim Haus
Hotel alemán, fundado en 1304. El hotel Pilgrim Haus
ha sido administrado desde entonces por la familia Andernach
en la ciudad de Soest, ubicada a 110 millas de Frankfurt,
Alemania.