El
Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial, Programa
de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), son solo algunas de
las alternativas disponibles en la región. Estos organismos
funcionan otorgando préstamos, créditos y en ocasiones
los denominados préstamos no reembolsables. Es, para estos,
una preocupación la brecha digital y la tecnificación
del sector privado y especialmente las pyme, en este sentido existen
programas, operaciones y líneas de crédito abiertas
año a año o de manera permanente, para la presentación
de proyectos, que en varias instancias posteriores, irán
siendo evaluados hasta una selección final.
Cuando un organismo u
organización internacional, como las mencionadas, financia
proyectos, suele acotar ese crédito a un porcentaje del total
del proyecto, ese porcentaje lleva implícito una contrapartida
(aportación) de quien suele denominarse el "Ejecutor"
de ese proyecto. Por lo general quien se responsabiliza por el proyecto
y de su implementación, no son los beneficiarios directos,
las pyme por ejemplo, de hecho la mayoría de los organismos
no admiten esta posibilidad y otorgan los créditos a organizaciones
sin fines de lucro (ONG, Universidades, etc.)
Por ejemplo, el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), cuenta con un Programa para
otorgar crédito a proyectos específicos de TICs, y
en particular con interés en pyme, lo ha llamado ICT4BUS
(''TIC para los Negocios''), para estos casos exige que las instituciones
seleccionadas para otorgarles el crédito, deban aportar entre
un 30% al 50% del total del proyecto, obviamente el BID sólo
financiará hasta un 70% de los mismos en el mejor de los
casos.
Es importante recordar
que la difícil dilucidación de criterios para definir
a la pyme y cómo considerarlas en un contexto socio-económico,
hace que los organismos referidos, sigan considerando a las pyme
con un cierto grado de riesgo, al igual que lo hacen los bancos.
Demás está
decir que los criterios de los diferentes organismos internacionales
difieren en varios aspectos y tienen ciertos márgenes. En
este sentido, el factor confianza y la experiencia y mejores prácticas
obtenidas por estos, hace que reuniendo las condiciones y requerimientos
de la mayoría, podamos trazar lo que podría denominarse
como un esquema de fomento financiero para la adopción de
TIC (en adelante EFFA-TIC), es decir para aquellos proyectos que
buscan como objetivo la tecnificación de empresas y en particular
las pyme, como forma de mejorar la competitividad del sector. En
otras palabras, podemos verlo como una manera de resumir las condiciones
más favorables en las que un proyecto TIC podría aspirar
para reunir las mejores condiciones para ser financiado.
Sin pretender
ser una receta mágica, el EFFA-TIC planteado, busca brindar
al sector empresarial y sobre todo pyme, una clara idea sobre los
márgenes que les permitirán mayores posibilidades
para una asociación en torno a proyectos de tecnologías
que busquen ser financiados.
Entender cómo
funcionan estos mecanismos y cuáles son las expectativas
para con las propuestas que sean presentadas, permitirá plantearnos
con mayor grado de certeza los componentes y objetivos a detallar
en cada proyecto tecnológico. Es innegable el valor agregado
de tecnificar un negocio e insustituible la introducción
de tecnologías para el sector pyme si quiere afrontar los
desafíos de un mundo globalizado e interconectado, lamentablemente
los costos, a veces, no pueden ser asumidos en las mejores condiciones
por estas pequeñas empresas, es allí donde alternativas
como las ilustradas cobran relevancia.
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