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Pymes familiares: el trabajo y la familia confluyen
 
Cerca del 95% de las compañías de los países capitalistas son familiares, y se considera que ésta es una de las principales fuentes de creación de empresas. Muchas de las grandes corporaciones han nacido así. Y aunque a veces puede verse como un sueño hecho realidad, la confluencia del trabajo y la familia también puede convertirse en una verdadera pesadilla.
 
 
 

Ford, IBM y Microsoft, son tan sólo algunos ejemplos de corporaciones que se iniciaron como empresas familiares, y llegaron a convertirse en verdaderos gigantes de importancia mundial. En julio de 2003, la Ford cumplió 100 años. Henry Ford, su fundador, lo consiguió, y su gran creación ya va por la cuarta generación de familiares administrando la compañía. “De esta forma, logró superar el promedio de las empresas familiares, que llegan con dificultad a la segunda generación y acaban muriendo, o siendo vendidas en la tercera”, según afirma Ana Cardona en su artículo “Empresas Familiares”, publicado por DeGerencia.com.

La empresa Ford lo ha conseguido, pero no sin que en ella se hayan dado los conflictos propios de una compañía familiar. Henry Ford tenía una relación bastante peculiar con su hijo, Edsel Ford. Se dice que la tensión que a Edsel Ford le generaba esta relación en el trabajo, le produjo una grave úlcera de estómago, que finalmente lo llevó a una muerte prematura (R. Lacey, en “El hombre y la máquina”).

En general, se entiende por “empresa familiar” a aquella compañía que está influenciada en su administración y gerencia por el grupo familiar o por lazos familiares. “Durante su fundación, diversas instancias de la familia pueden ser inscritas o contratadas. Lo más común es que el capital sea de uno de los cónyuges, y que con el tiempo también los hijos entren a formar parte de la compañía”, afirma Manuel Andrés Guerrero, del portal Gestiópolis.om.

EL FUNDADOR

Generalmente, la persona que funda una empresa suele tener mucha energía y un carácter emprendedor. Es independiente, tiene una gran capacidad de liderazgo. Su empresa es su creación, y por lo tanto es parte de él, por eso trabaja duro, es muy responsable y es capaz de transmitir su visión a los que les rodean. Es decir, predica con el ejemplo.

En su contra, puede ocurrir que el fundador sea bastante dominante. Puede que esta necesidad de dominar la desarrolle después, ya que ha sido capaz de crear la empresa, y es bastante comprensible que llegue a creer que es el único capaz de continuarla. De aquí que desarrolle una excesiva necesidad de control: todo tiene que pasar por sus manos, por lo que se le dificulta enormemente la tarea de delegar responsabilidades. Él es quien mejor conoce la organización y, por lo tanto, se siente imprescindible. Al ser la empresa su propia creación, es también una proyección de sí mismo, y esto hace que le tema más al cambio, a lo nuevo. La gestión del cambio es uno de los grandes problemas de los negocios familiares.

Los fundadores tienen que pensar en la sucesión, y para ello tienen que elegir, junto con otros directivos de fuera de la familia, a los posibles candidatos. Una vez elegidos, hay que diseñar un plan de carrera para prepararlos. “No importa cuántos miembros de la familia estén en la dirección y lo eficaces que sean; uno de los puestos de la cima siempre debe estar ocupado por alguien de fuera”, afirma el genial Peter Drucker en “La Gestión de la Empresa Familiar”.

VENTAJAS & DESVENTAJAS

Una empresa creada y administrada por una familia, presenta varias ventajas. Un ejemplo es que, por lo general, la sociedad identifica al producto con la familia, ya que suele llevar su nombre. Por esto, las empresas familiares están muy orientadas hacia la calidad, y fomentan la responsabilidad en el trabajo. Asimismo, los miembros de las familias han crecido oyendo hablar del negocio, por lo que suele haber una identificación con el mismo, lo toman como suyo y lo cuidan mejor.

Otra ventaja es que los miembros de la familia sienten que tienen un sitio donde desarrollar su trabajo, y esto les da sensación de seguridad y de independencia. También puede ayudarles a adquirir experiencia, para después desarrollarse profesionalmente en otro sitio. Trabajar en un negocio familiar es una experiencia que no puede vivir todo el mundo, y que muchas familias están orgullosas de ofrecer a sus miembros, y que se puede aprovechar.

Por otro lado, hay números verdaderamente desalentadores con respecto al éxito de las empresas familiares. Algunos señalan que “el 57% de las pequeñas empresas fracasa en su primer año, y el 80% fracasa antes de cumplir cinco años. Otros sostienen que sólo el 5% de las empresas familiares continúa creando valor hasta la tercera generación, y que la mayoría de ellas vive en un verdadero caos, y le falta desarrollar esquemas de negocio que funcionen”, sostiene Fernando Pérez, del portal DeGerencia.com.

Las estadísticas muestran que las empresas familiares presentan una serie de problemas específicos que dificultan su continuidad. La probabilidad que tienen de superar la transición entre la primera y la segunda generación es muy baja. Así, se ha destacado que sólo tienen éxito en la realización de la sucesión de la dirección y de la propiedad un 30 o 40% de las empresas. Lo mismo puede señalarse en cuanto a la probabilidad de superar la transición entre la segunda y la tercera generación.

Por muy “normal” que sea la familia, (¿existen las familias normales?), es una realidad que los problemas de familia suelen contaminar a la empresa. Se trata de problemas personales, afectivos, psicológicos, lucha de poder entre hermanos, intereses personales, familia política… Es muy difícil hacer una clara diferenciación entre la familia y la empresa para los miembros que se encuentran en ambas instituciones. De aquí que una disputa entre hermanos sobre el tipo de comercialización de un producto, sea más bien una repetición del conflicto que hay entre ellos desde la infancia, que una discusión que realmente trate sobre el tema en cuestión.

Si miembros de la familia que trabajan en la empresa, (hijos del fundador, por ejemplo), tienen una visión diferente del negocio, volverán loco al personal, que no sabrá a quién dirigirse, pudiendo llegar al bloqueo.

Esto ocurre debido a que en una empresa familiar, puede ocurrir que no se sepa quien tiene “el poder”: si un hermano, la mujer del otro que no trabaja en la empresa, o un hijo que ni siquiera está en el equipo directivo.

LAS MÁS VIEJAS DEL MUNDO

¿Existe alguna institución más duradera y universal que un negocio familiar? El escritor William O’Hara, eminente experto en esta materia, escribió esta pregunta retórica en su más reciente libro: “Siglos de Éxito”. Allí además brindó la respuesta: “antes de las corporaciones multinacionales, había empresas familiares. Antes de la Revolución Industrial, había empresas familiares. Antes de la Iluminación de Grecia y el imperio de Roma, había empresas familiares. Desde mediados de los 90, una investigación realizada por O’Hara y su socio Peter Mandel, ha compilado la historia de las empresas familiares más viejas del mundo. Estas son algunas de ellas y su historia:

Kongo Gumi
Empresa japonesa de construcción, fundada en el año 578, que va ya por la 40° generación de familiares administrándola. El príncipe Shotoki trajo a los miembros de la familia Kongo, hace más de 1400 años, para construir el templo budista de Shitennoji, que todavía se mantiene en pie. A lo largo de los siglos, Kongo Gumi ha participado en la construcción de muchos edificios famosos, incluyendo el castillo de Osaka en el siglo XVI.

Hoshi Ryokan
Empresa japonesa hotelera, fundada en 718, que va por la 46° generación de familiares administrándola. Según cuenta la leyenda, el dios del monte Hakusan visitó a un sacerdote budista, y le dio a conocer la ubicación de aguas termales. El sacerdote ordenó a su discípulo, el hijo de un leñador llamado Garyo Saskiri, construir y administrar un spa en ese sitio. Su familia ha dirigido un gigantesco hotel en esa zona desde entonces.

Barone Ricasoli
Empresa italiana productora de vino y aceite de oliva, fundada en 1141. Los barones de Ricasoli recibieron sus tierras de la República de Florencia; actualmente, sus propiedades ascienden a 3.600 acres. La principal línea productora de la familia es la producción de vino.

Barovier & Toso
Empresa italiana de manufactura de cristales, fundada en 1295, que va por la 20° generación de familiares administrándola. La familia Barovier produce cristales finos. Los Baroviers se unieron a la familia Toso, quienes trabajaban en la misma línea en la isla de Murano, en 1936.

Hotel Pilgrim Haus
Hotel alemán, fundado en 1304. El hotel Pilgrim Haus ha sido administrado desde entonces por la familia Andernach en la ciudad de Soest, ubicada a 110 millas de Frankfurt, Alemania.

 


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