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Ford, IBM y Microsoft, son tan sólo
algunos ejemplos de corporaciones que se iniciaron como empresas
familiares, y llegaron a convertirse en verdaderos gigantes
de importancia mundial. En julio de 2003, la Ford cumplió
100 años. Henry Ford, su fundador, lo consiguió,
y su gran creación ya va por la cuarta generación
de familiares administrando la compañía. “De
esta forma, logró superar el promedio de las empresas
familiares, que llegan con dificultad a la segunda generación
y acaban muriendo, o siendo vendidas en la tercera”,
según afirma Ana Cardona en su artículo “Empresas
Familiares”, publicado por DeGerencia.com.
La
empresa Ford lo ha conseguido, pero no sin que en ella se
hayan dado los conflictos propios de una compañía
familiar. Henry Ford tenía una relación bastante
peculiar con su hijo, Edsel Ford. Se dice que la tensión
que a Edsel Ford le generaba esta relación en el trabajo,
le produjo una grave úlcera de estómago, que
finalmente lo llevó a una muerte prematura (R. Lacey,
en “El hombre y la máquina”).
En general,
se entiende por “empresa familiar” a aquella compañía
que está influenciada en su administración y
gerencia por el grupo familiar o por lazos familiares. “Durante
su fundación, diversas instancias de la familia pueden
ser inscritas o contratadas. Lo más común es
que el capital sea de uno de los cónyuges, y que con
el tiempo también los hijos entren a formar parte de
la compañía”, afirma Manuel Andrés
Guerrero, del portal Gestiópolis.om.
EL
FUNDADOR
Generalmente,
la persona que funda una empresa suele tener mucha energía
y un carácter emprendedor. Es independiente, tiene
una gran capacidad de liderazgo. Su empresa es su creación,
y por lo tanto es parte de él, por eso trabaja duro,
es muy responsable y es capaz de transmitir su visión
a los que les rodean. Es decir, predica con el ejemplo.
En su
contra, puede ocurrir que el fundador sea bastante dominante.
Puede que esta necesidad de dominar la desarrolle después,
ya que ha sido capaz de crear la empresa, y es bastante comprensible
que llegue a creer que es el único capaz de continuarla.
De aquí que desarrolle una excesiva necesidad de control:
todo tiene que pasar por sus manos, por lo que se le dificulta
enormemente la tarea de delegar responsabilidades. Él
es quien mejor conoce la organización y, por lo tanto,
se siente imprescindible. Al ser la empresa su propia creación,
es también una proyección de sí mismo,
y esto hace que le tema más al cambio, a lo nuevo.
La gestión del cambio es uno de los grandes problemas
de los negocios familiares.
Los fundadores
tienen que pensar en la sucesión, y para ello tienen
que elegir, junto con otros directivos de fuera de la familia,
a los posibles candidatos. Una vez elegidos, hay que diseñar
un plan de carrera para prepararlos. “No importa cuántos
miembros de la familia estén en la dirección
y lo eficaces que sean; uno de los puestos de la cima siempre
debe estar ocupado por alguien de fuera”, afirma el
genial Peter Drucker en “La Gestión de la Empresa
Familiar”.
VENTAJAS
& DESVENTAJAS
Una empresa
creada y administrada por una familia, presenta varias ventajas.
Un ejemplo es que, por lo general, la sociedad identifica
al producto con la familia, ya que suele llevar su nombre.
Por esto, las empresas familiares están muy orientadas
hacia la calidad, y fomentan la responsabilidad en el trabajo.
Asimismo, los miembros de las familias han crecido oyendo
hablar del negocio, por lo que suele haber una identificación
con el mismo, lo toman como suyo y lo cuidan mejor.
Otra ventaja
es que los miembros de la familia sienten que tienen un sitio
donde desarrollar su trabajo, y esto les da sensación
de seguridad y de independencia. También puede ayudarles
a adquirir experiencia, para después desarrollarse
profesionalmente en otro sitio. Trabajar en un negocio familiar
es una experiencia que no puede vivir todo el mundo, y que
muchas familias están orgullosas de ofrecer a sus miembros,
y que se puede aprovechar.
Por otro
lado, hay números verdaderamente desalentadores con
respecto al éxito de las empresas familiares. Algunos
señalan que “el 57% de las pequeñas empresas
fracasa en su primer año, y el 80% fracasa antes de
cumplir cinco años. Otros sostienen que sólo
el 5% de las empresas familiares continúa creando valor
hasta la tercera generación, y que la mayoría
de ellas vive en un verdadero caos, y le falta desarrollar
esquemas de negocio que funcionen”, sostiene Fernando
Pérez, del portal DeGerencia.com.
Las estadísticas
muestran que las empresas familiares presentan una serie de
problemas específicos que dificultan su continuidad.
La probabilidad que tienen de superar la transición
entre la primera y la segunda generación es muy baja.
Así, se ha destacado que sólo tienen éxito
en la realización de la sucesión de la dirección
y de la propiedad un 30 o 40% de las empresas. Lo mismo puede
señalarse en cuanto a la probabilidad de superar la
transición entre la segunda y la tercera generación.
Por muy
“normal” que sea la familia, (¿existen
las familias normales?), es una realidad que los problemas
de familia suelen contaminar a la empresa. Se trata de problemas
personales, afectivos, psicológicos, lucha de poder
entre hermanos, intereses personales, familia política…
Es muy difícil hacer una clara diferenciación
entre la familia y la empresa para los miembros que se encuentran
en ambas instituciones. De aquí que una disputa entre
hermanos sobre el tipo de comercialización de un producto,
sea más bien una repetición del conflicto que
hay entre ellos desde la infancia, que una discusión
que realmente trate sobre el tema en cuestión.
Si miembros
de la familia que trabajan en la empresa, (hijos del fundador,
por ejemplo), tienen una visión diferente del negocio,
volverán loco al personal, que no sabrá a quién
dirigirse, pudiendo llegar al bloqueo.
Esto ocurre
debido a que en una empresa familiar, puede ocurrir que no
se sepa quien tiene “el poder”: si un hermano,
la mujer del otro que no trabaja en la empresa, o un hijo
que ni siquiera está en el equipo directivo.
LAS
MÁS VIEJAS DEL MUNDO
¿Existe
alguna institución más duradera y universal
que un negocio familiar? El escritor William O’Hara,
eminente experto en esta materia, escribió esta pregunta
retórica en su más reciente libro: “Siglos
de Éxito”. Allí además brindó
la respuesta: “antes de las corporaciones multinacionales,
había empresas familiares. Antes de la Revolución
Industrial, había empresas familiares. Antes de la
Iluminación de Grecia y el imperio de Roma, había
empresas familiares. Desde mediados de los 90, una investigación
realizada por O’Hara y su socio Peter Mandel, ha compilado
la historia de las empresas familiares más viejas del
mundo. Estas son algunas de ellas y su historia:
Kongo
Gumi
Empresa japonesa de construcción, fundada en el año
578, que va ya por la 40° generación de familiares
administrándola. El príncipe Shotoki trajo a
los miembros de la familia Kongo, hace más de 1400
años, para construir el templo budista de Shitennoji,
que todavía se mantiene en pie. A lo largo de los siglos,
Kongo Gumi ha participado en la construcción de muchos
edificios famosos, incluyendo el castillo de Osaka en el siglo
XVI.
Hoshi
Ryokan
Empresa japonesa hotelera, fundada en 718, que va por la 46°
generación de familiares administrándola. Según
cuenta la leyenda, el dios del monte Hakusan visitó
a un sacerdote budista, y le dio a conocer la ubicación
de aguas termales. El sacerdote ordenó a su discípulo,
el hijo de un leñador llamado Garyo Saskiri, construir
y administrar un spa en ese sitio. Su familia ha dirigido
un gigantesco hotel en esa zona desde entonces.
Barone
Ricasoli
Empresa italiana productora de vino y aceite de oliva, fundada
en 1141. Los barones de Ricasoli recibieron sus tierras de
la República de Florencia; actualmente, sus propiedades
ascienden a 3.600 acres. La principal línea productora
de la familia es la producción de vino.
Barovier
& Toso
Empresa italiana de manufactura de cristales, fundada en 1295,
que va por la 20° generación de familiares administrándola.
La familia Barovier produce cristales finos. Los Baroviers
se unieron a la familia Toso, quienes trabajaban en la misma
línea en la isla de Murano, en 1936.
Hotel
Pilgrim Haus
Hotel alemán, fundado en 1304. El hotel Pilgrim Haus
ha sido administrado desde entonces por la familia Andernach
en la ciudad de Soest, ubicada a 110 millas de Frankfurt,
Alemania.
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