De acuerdo con el Dr. Srully Blotnick -un sicólogo
y consultor norteamericano que pasó 20 años
estudiando cómo la gente se volvía rica-, la
mayoría de los millonarios no hicieron su dinero invirtiendo
en la bolsa de valores, en propiedades o esperando un golpe
de suerte. No. Ellos hicieron su fortuna a través de
su negocio o profesión. Es decir, que hicieron su dinero...
¡trabajando! Se volvieron los mejores en la tarea que
realizaban, y así lograron cosechar grandes cantidades
de dinero. Sólo entonces intentaron hacer crecer su
capital mediante inversiones en la bolsa de valores o en la
compra de propiedades. Pero incluso entonces su negocio original
era el que continuaba produciéndoles sus mayores ganancias;
sus inversiones generalmente sólo producían
-en comparación- resultados mediocres.
GRAN LECCIÓN
Hay una importante lección monumental que debemos
aprender de los cientos de millonarios que el Dr. Blotnick
estudió durante 20 años. Y esta lección
es que si usted realmente desea volverse rico, debe invertir
primero en usted mismo, y después -sólo después-
en la bolsa, propiedades u otras cosas que piense que puedan
aumentar su capital.
“La mayoría de los ricos se hicieron ricos por
una idea que tuvieron, por su sagacidad para los negocios,
por su proactividad tan evidente, por un invento, por una
patente, porque fueron visionarios, porque fueron líderes
natos, porque todo lo que tocaron lo hicieron oro. O por todo
lo mencionado al mismo tiempo. Porque dijeron “por aquí
es”, y por ahí fueron; porque dijeron “esto
es lo mío”, y creyeron, tuvieron fe en lo que
emprendieron, y dio frutos; porque nunca desistieron de sus
objetivos”, afirma Manuel Rodríguez Saldívar,
columnista de DeGerencia.com.
Son los ricos que actualmente están amasando grandiosas
fortunas, los que dieron en el clavo, los que soñaron
una idea y la llevaron a cabo, los que quizá nadaron
contra la corriente, pero el tiempo les pagó con creces.
Personalidades como ésas que generan miles y miles
de empleos son las personas a las que hay que admirar, que
no sólo tienen empresas grandiosas, sino que ayudan
a los más pobres creando fundaciones que hacen mucho
bien a la sociedad.
”¿Pero qué hay detras de estos hombres?
Hay un montón de cosas que se conjuntaron para hacer
de sus empresas las mejores, las más productivas, las
de mayor demanda, las que cotizan en la bolsa de valores con
las acciones más caras. Voy a mencionar sólo
unas cuantas cosas. La primera es que atrás de ellas
hay un gran equipo, porque su cultura de trabajo es de trabajo
en equipo, practicando así lo que llama el bestseller
mundial de Stephen Covey el concepto de la “interdependencia”,
la cual reza que para lograr los mejores resultados debemos
de conjuntar esfuerzos, que dos piensan mejor que uno, y que
todos necesitamos de todos. A grandes rasgos es lo que dice
este autor en su libro Los siete hábitos de las personas
altamente efectivas”, explica Rodríguez Saldívar.
La calidad de sus productos es de clase mundial, de una calidad
que puede sólo nacer de personas comprometidas, que
son líderes en el mercado, cada quien en su ramo. Y
por último, hay que mencionar los precios competitivos,
los cuales tienen mucho que ver para tener penetración
en el mercado. Por eso decimos que todo lo mencionado se conjunta
para hacer empresas exitosas y hombres poderosos y ricos.
LOS 10 MÁS RICOS DEL MUNDO
Como es bien sabido, cada año la prestigiosa revista
norteamericana Forbes elabora un ranking de las personas más
ricas del mundo, que publica bajo el nombre de “The
World’s Richest People”. En 2005, la lista está
encabezada por los siguientes 10:
1) William Gates III: Mejor
conocido simplemente como “Bill Gates”, el dueño
del imperio Microsoft posee una fortuna que asciende a 46.5
mil millones de dólares, que lo convierte en el hombre
más rico del mundo.
2) Warren Buffett: El segundo
de la lista cuenta con unos 44 mil millones de dólares,
y es propietario de una firma de inversiones. Se estima que
su fortuna se incrementará notablemente tras la fusión
de una de sus empresas con la gigante Gillette.
3) Lakshmi Mittal: Con 25
mil millones de dólares, Mittal es propietario de una
red de empresas relacionadas con la industria del acero .
4) Carlos Slim Helu: Es el
hombre más rico de América Latina. Posee 23.8
mil millones de dólares, gracias al éxito que
ha tenido en el rubro de las telecomunicaciones.
5) Príncipe Alwaleed Bin Talal
Alsaud: Posee 23.7 mil millones de dólares,
y es dueño de firmas de inversiones en Arabia Saudí,
que incluyen una gran porción de Citigroup. Tiempo
atrás fue capaz de comprar tiempo en el aire a la cadena
CNN para hablar sobre sus empresas.
6) Ingvar Kamprad: Con 23
mil millones de dólares, su cadena de mueblerías
Ikea se extiende por todas partes.
7) Paul Allen: El co-fundador
de Microsoft posee actualmente 21 mil millones de dólares,
y es el mayor patrocinador del proyecto SpaceShipOne, que
planea desarrollar la primera aeronave comercial que lleve
turistas al espacio.
8) Karl Albrecht: Este empresario
alemán convirtió la pequeña panadería
de su madre en la mayor cadena de supermercados del país:
la gigante Aldi. Actualmente se dedica a cultivar orquídeas
en su jardín, mientras su imperio de 18.5 mil millones
de dólares continúa creciendo.
9) Lawrence Ellison: Luego
de una batalla de 18 meses, la firma de computación
Oracle finalmente logró fusionarse con su rival PeopleSoft,
consituyéndose así la mayor fusión de
la historia en la industria del software. La fortuna de Ellison
asciende a 18.4 mil millones de dólares.
10) S. Robson Walton: Es
el presidente de la cadena de hipermercados Wal-Mart, un imperio
que vale unos 18.3 mil millones de dólares.
Así es como ricos se han hecho ricos: dándole
al clavo, trabajando mucho, seleccionando a la mejor gente,
trabajando en equipo, creyendo en lo que hacen, haciendo calidad
y vendiendo a precios razonables. Así es como alguien,
cualquiera, con una idea, con un sueño o con un proyecto,
puede concretar sus deseos con mucha creatividad, y el privilegio
de desarrollar su talento con la cuchara grande.
Para volverse millonario, el mejor consejo es: hágalo
a su manera. Confíe en sus propios talentos, habilidades
y capacidades, e inviértalas en un negocio o profesión
que disfrute mucho realizar. Invierta en su crecimiento y
desarrollo personal. Vuélvase el mejor en su trabajo,
incluso si actualmente no le da mucho dinero. Si realmente
le gusta lo que hace, si usted da todo lo que tiene, sólo
el éxito puede estarlo aguardando más adelante.